Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 16 de diciembre, 2019.- Lo sucedido en el Congreso del estado durante el intento de elegir a quien ocupará la titularidad de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), dejó ver las carencias de pericia política, ética y falta de principios de muchos: desde algunos diputados y diputadas; de supuestas organizaciones sociales que se prestaron al golpeteo entre los aspirantes y hasta de medios de comunicación que tomaron partido abiertamente.

Ha resultado indignante y vergonzoso la forma como se dio la guerra sucia antes, durante y después de la sesión donde se votaría la elección del nuevo ombudsperson; en todo momento la más atacada por considerar que era quien tenía mayores posibilidades, fue la única mujer de la terna, la abogada Elvia Higuera.

De los otros dos aspirantes, Marco Antonio Tinoco Álvarez y Luis Ventura de la Rosa nada se dijo. Es un ejemplo evidente del subliminal mensaje de violencia política hacia las mujeres; un acto de máxima expresión de misoginia.

Durante los días anteriores a la sesión legislativa del domingo,  hubo intentos por linchar políticamente a Higuera, a través de asociaciones que la acusaron por estar a favor de aborto, lo que algunos medios difundieron con el mismo comedimiento con el que han publicado, por ejemplo, todo lo que se les ocurría al exgobernador Fausto Vallejo y sus hijos.

Terrible también lo ocurrido en la sesión del Congreso, donde se emitieron votos de más, en una estrategia que buscó a toda costa obligar a los diputados a integrar otra terna de aspirantes a la CEDH.

De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, se acusó directamente al priísta Marco Polo Aguirre; al diputado de Movimiento Ciudadano, Javier Paredes y a dos diputadas “sin partido” Wilma Zavala y Miriam Tinoco, de haber orquestado todo.

 Lo claro es que muchos de los actores políticos no han entendido nada, ni de democracia, ni de género, ni de ética, ni de respeto, ni de libertad de expresión, menos de respeto o al menos sentido común.