José K/Noticias y Debate

Morelia, Mich., 8 de julio.- En este fin de semana fueron asesinadas tres mujeres, entre ellas una policía,  es así que suman 66 mujeres ultimadas en lo que va de este 2019. Morelia, Uruapan, Zamora y la región de Costa-Tierra Caliente son los sitios donde  se ha concentrado la mayor parte de las agresiones.

En Morelia, hace tres días una mujer policía murió al tratar de evitar un asalto a una clínica de salud. En tanto que este domingo dos mujeres perecieron al ser baleadas por un grupo armado cuando se encontraban en un domicilio de la colonia Valle de San Pedro de la ciudad de Uruapan. Las tres víctimas eran jóvenes y fueron víctimas de la delincuencia.

De las 66 víctimas dos eran policías. Además de la uniformada que intentó frustrar un asalto a una clínica de Morelia, el pasado 15 de abril otra mujer policía murió en el municipio de Tarímbaro, cuando un grupo de ladrones pretendía robar un camión de Bansefi. La uniformada estaba desarmada.

Más de 40 fueron baleadas, y   agredidas por grupos delictivos, en ocasiones porque estaban acompañando a un hombre que era el objetivo. En casi todos los casos, los delincuentes huyeron y se desconoce la identidad y el paradero. O también fueron ataques durante la noche, o simplemente las agredieron en la calle y durante el día.

En siete homicidios la violencia vino de parte de un familiar. Incluso dos niñas fueron abusadas y ultimadas, una por un hermanastro y otra por el hermano de su padrastro. No falta quien  había sido víctima de secuestro, o reportada como desaparecida. Otras murieron por asfixia, encontradas en un barranco o en su casa.

De 2007 a 2012, durante el gobierno calderonista, fueron ultimadas en Michoacán 272 mujeres, es decir en promedio 54 asesinatos al año.

En 2013 fueron ultimadas 115 mujeres;  en 2014, la cifra creció a 124;  un año después sumaron 107 y en 2016 fueron 138; un año más tarde, es decir, en 2017,  la cifra fue de 139;  y en 2018 la cifra creció a 152 asesinatos de personas del sexo femenino.  También los homicidios  a hombres aumentaron, en promedio  90 por ciento más que el de las mujeres.