Fernando Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 4 de diciembre, 2019.- No se necesita tener doctorado para entender un poco de economía elemental.  Los gobiernos neoliberales le apostaron a la libre  competencia y a la exportación e importación de productos agrícolas de primera necesidad.

 Los economistas tradicionales aseguraban que la importación de productos básicos significa poner en riesgo nuestra endeble soberanía. El ex residente Peña  Nieto afirmó que ningún país produce todo lo que consume, “y este es un mito que hay que romper”.  Aspirar a lo que parece ha sido un hito por alcanzar en un mundo globalizado “francamente no hace sentido ni razón, aspirar a la autosuficiencia. Auténticamente ha sido una política del pasado equivocada”. Sobra decir lo equivocada que estaba su política económica.

Las grandes empresas nacionales y extranjeras agropecuarias obtienen  miles de millones de pesos de ganancia, mientras que los pequeños productores viven al día porque no pueden competir con precios de productos de importación, sin contar a la mayoría de campesinos que apenas si pueden sobrevivir.

Vamos a ejemplificar con Michoacán. En productos como el aguacate, es el primero en el mundo, sin embargo, el mercado lo controlan empresarios estadunidenses, con algunos cientos de productores que obtienen enormes ganancias, ante un alto número de jornales, temporales que apenas ganan para vivir.

Hablemos de los productores de fresa, legumbres, melón (empresa norteamericana), mango, fresa, entre otros, donde, los poseedores de grandes extensiones de tierras que cuentan con riego e insumos son quienes exportan. En tanto, la mayoría de jornaleros no tienen tierras y les cuesta mucho sobrevivir.

“México es el sexto productor de maíz en el mundo, pero también es un importante consumidor del mismo. Aunque tradicionalmente la producción nacional había cubierto la totalidad de la demanda del maíz blanco, actualmente el país tiene que importar más de 13 millones de toneladas, 5 millones de maíz blanco y 8.15 millones de maíz amarillo, lo que representa un déficit de 45 por ciento”. (Compañía Jhon Deere).

 Es decir, los productores de maíz de nuestro país se enfrentan a una competencia desleal porque  al vender el maíz a veces no obtienen ni el costo de producción,  debido a que los productores estadunidenses reciben subsidio de su gobierno.

No  se trata de acabar con los grandes productores, pero las actuales políticas públicas agropecuarias son injustas y requieren revisarse para que haya  mayor equidad. Es verdad que una nación que es autosuficiente es más soberana, y no representa ningún riesgo. Muchas naciones no lo son porque no cuentan con los recursos tan abundantes como México. Cuestión de enfoques.