Morelia, Mich., 3 de julio, 2020.- Silvano Aureoles no tiene calidad moral para llamar a la dignidad al presidente Andrés Manuel López Obrador, porque el propio gobernador  perdió ese valor hace muchos años, sostuvo la activista Selene Vázquez Alatorre.

Lo anterior, al referirse al mensaje que el mandatario michoacano envió al Presidente de la República sobre su próxima visita a Estados Unidos.  

Vázquez Alatorre hizo un recuento de la forma como el gobernador de Michoacán ha traicionado a sus propios correligionarios del PRD al apoyar al candidato presidencial del PRI; a los michoacanos  al ser considerado el gobernador más corrupto del país, y a los mexicanos al apoyar las reformas estructurales del expresidente Enrique Peña Nieto, que se convirtió en su padrino.

Para empezar, cuestionó, ¿Quién es Silvano Aureoles Conejo? Es el gobernador calificado como el más corrupto de México. Es el que piensa que puede recuperar su pérdida de “popularidad” antagonizando con el Presidente para ver si así se hace líder de los “odiadores” de la derecha, claro que eso lo hace mientras López Obrador no esté presente.

Es el que empieza sus discursos virulentos  e irrespetuosos contra el Presidente basándose en rumores, dicho por él mismo, pero es el que niega los rumores que lo involucran con la empresa Latinus que está invirtiendo mucho dinero para intentar socavar al Presidente.

Selene Vázquez recordó que Aureoles también es el excoordinador de la bancada de los diputados federales del PRD del primer trienio de Enrique Peña Nieto donde se negociaron todas las llamadas reformas estructurales de ese sexenio y que lastimaron a la clase obrera, al magisterio, que comprometieron el patrimonio energético del país, que hizo una reforma política muy incompleta.

Como lo dije entonces y lo sostengo ahora Peña corrompió a los diputados de esa generación.

Es el que siendo legislador se autogestionó partidas millonarias para hacer obras públicas y grandes negocios, acciones que publicitó incluso en anuncios espectaculares  diciendo que había bajado más de cien millones de pesos tan solo en un año.

Lo que no mencionó es que en todos llevaba moches a través de los alcaldes de los municipios hacia donde iba la obra, un doble moche en aquella época porque los criminales también cobraban su diezmo a los funcionarios municipales.

Lo que tampoco dijo fue que para que los legisladores corruptos de esa generación aprobaran las reformas peñistas les quitaron hasta el 60 por ciento de las prerrogativas a los municipios y minaron la fuerza de los gobernadores porque entonces los legisladores eran los que hacían funciones del Ejecutivo, nada más lejano a lo que la Constitución dice.

Silvano Aureoles  es el traidor de Carácuaro. Es el que dijo haber nacido debajo de un pinzán y venir de una cuna muy humilde, pero que se compra trajes de 300 mil pesos y logra poseer helicópteros, ranchos, haciendas, caballos en un tiempo récord.

Es aquel que dijo nacer en una comunidad pobre y aislada de Carácuaro pero que levanta su helicóptero y no le importa si con ello vuelan los techos de cartón de sus amigos o antes les decía paisas.

Es  quien yo he visto abrazar a gente que le pide ayuda, trabajo o algún compromiso de gobierno y decirle ´claro, hermanito´y luego burlarse de ellos en cuanto se dan la vuelta, yo lo he visto, nadie me lo ha platicado.

Ese es el supuesto perredista que traicionó a su partido, a su coalición para apoyar al candidato del expresidente Peña Nieto, ¿lo recuerdan llamado a votar por su amigo Meade?

Y a propósito del exabrupto de Aureoles respecto de la visita del Presidente a Washington para reunirse con Justin Tredau y Trump, se recordará  cuántas veces su padrino Peña Nieto fue humillado en el 2016, 2017, por teléfono, en México, en su visita a Canadá por el propio Trump, hasta regañado por Tredau, y ¿qué dijo entonces? Nada, lo apapachó, era su padrino.

Sí, su padrino, hasta los más priístas de Michoacán vieron a Aureoles Conejo como el candidato de Peña Nieto a la gubernatura, campaña de un enorme dispendio y gastos sin límites.

Silvano Aureoles es el gobernador que está en los últimos lugares de los gobernadores que apuestan por la confrontación para ver si así se gana un lugarcito ahora al servicio de Marko Cortés, de Felipe Calderón y otros que antes eran sus adversarios o detractores.

Está desesperado por el fuero, ahora quiere protección, con lo único que una persona sin visión de estadista puede hacer: dar patadas y perder la dignidad.

¿Con qué calidad moral llama a Andrés Manuel López Obrador a la dignidad quien la perdió desde hace muchos años?

¿Con qué calidad moral Silvano se atreve a hablar a nombre de los michoacanos ya que los michoacanos le hemos mostrado en distintas ocasiones que ha perdido el aprecio de la mayoría, todas las encuestas así lo señalan.

A este pendenciero sumiso con Peña, traidor con los suyos, indigno con los michoacanos e ignorante, se le escapa del radar, o hace como que no ve, que México está recuperando el prestigio internacional que llegó a tener en los años setentas  y que fue perdiendo en los anteriores sexenios y ha ganado espacios en tareas como el Consejo de Seguridad de la ONU, en la OEA, en la OMS, además de lograr un Tratado de Libre Comercio donde se protege a nuestros productores y se incentiva la inversión. Y todo esto en medio de la pandemia, de la crisis.

A este hombre no le importa nada, a este gobernador que ya es el llanero solitito se le olvida que la diplomacia es indispensable, que un estadista aun con personajes como Trump tiene que mostrar el tamaño para decidir que la solución de los problemas debe ser amistosa.

El 8 de junio de 2019 acudimos muchos, miles a Tijuana y acompañamos al presidente López Obrador a un acto de defensa de la dignidad de México y en favor de la amistad y solución bilateral de los conflictos con Estados Unidos cuando nuestro vecino más cercano se puso intolerante.

Este acto fue tajante, López Obrador rechazó, como siempre lo ha hecho, cualquier intervención ominosa en asuntos internos  o intento de vulnerar nuestra soberanía, pero como estadista que sí es, el Presidente recordó la historia compartida con nuestro vecino del norte y la necesidad de mantener una relación amistosa, sin tolerar descalificaciones, sin ser sometidos o amenazados con castigos unilaterales, esos que forman parte del discurso de Trump.

Puso un alto pero tendió la mano para seguir dialogando y Trump ha tenido que bajarle y, a diferencia que como trataba a Peña, a Andrés Manuel López Obrador lo elogia, y no nos encanta que lo elogie pero tampoco nos debe importar mucho.

En fin que hablar de dignidad cuando no la conocen es como tirar una piedra sobre tu cabeza y esperar que te caiga en la nariz.

O la intención de Silvano Aureoles es simplemente tratar de conseguir un lugar de honor entre los promotores del odio de la derecha. ¿El fuero lo valdrá? Yo creo que no, puntualizó Selene Vázquez el mensaje difundido a través de sus redes sociales.