Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 6 de febrero, 2019.- Tal vez en un afán de no crear pánico, las autoridades niegan que haya una red de secuestradores de mujeres, pero cuando hay casos como el de Yoselyne, una niña de 11 años que desapareció el fin de semana y este martes fue encontrada muerta, la realidad nos da un portazo en la cara.

Hace unos días, una televisora local difundió un video en el que aparentemente desde un vehículo se intenta perpetrar el secuestro de unas mujeres; al respecto las autoridades municipales dijeron que no hay elementos que muestren la autenticidad del video; de igual forma, la Unidad Antisecuestros de la Procuraduría de Justicia del estado ha asegurado que no se tiene ubicada alguna célula delincuencial dedicada al secuestro de mujeres.

Es entendible que las autoridades busquen evitar que haya psicosis y que intenten darnos tranquilidad, sin embargo, repito, casos como el de Joselyn nos ubican en la realidad y nos quitan de golpe la poca seguridad que pudiéramos haber tenido.

Es recomendable que la población esté atenta y se proteja, pero tampoco es agradable vivir con miedo, ocasionado por casos reales como el de Yoselyn o por notas falsas difundidas en redes sociales y por algunos medios de comunicación.

No se trata de cifras,  que sean pocos o muchos casos, lo importante es la gravedad del hecho de que una niña de 11 años haya sido asesinada; aunque fuese un caso aislado, lo urgente es que no haya ni uno más.