Fabián Bonilla López/Noticias y Debate M3

CDMX, 21 de enero, 2019.-  La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)  este 2019 lo  declaró como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas. Por tanto, todo el presente año las denominadas, por la hegemonía matriz colonial aún vigente, “lenguas indígenas” serán tema. Aquí algunas acotaciones frente a esto.

Por lo que es un intento de hacer visible lo que hasta ahora ha pasado por invisible, pero siendo más específicos, por inaudible. Lo que no es un secreto la  enorme carga de discriminación por hablar una lengua originaria, que se traduce en un feroz racismo lingüístico, como tampoco el peligro de casi la mitad de las lenguas de extinguirse a corto y mediano plazo. Así nuestras lenguas originarias se han marginado y su reconocimiento se ha supeditado bajo el término tan polémico como el de “lenguas nacionales”.

Expresión que va más allá de sólo dar cuenta que son lenguas que se hablan en lo que hoy es el México contemporáneo. Pues también esta expresión implica una apropiación del Estado de esas lenguas. Y aquí está el doble filo de la idea de reconocer a aquellas lenguas “indígenas”, debido a que podría abrir la puerta para extender la soberanía estatal hasta al ámbito del uso de las lenguas. Ya sea por medio de obsequiar premios a “poetas”, de construir una élite de “nativo-hablantes” para dirigir las  instituciones estatales, de quedarse en el reconocimiento banal apostando exclusivamente a  la fiesta y al folclore.

Sin embargo, se deja de lado la grave herida colonial que sufren las lenguas originarias. A tal grado que no sé sabe a bien qué hacer con un espacio que por lo menos lleva cinco años realizando una labor de enseñanza de lenguas originarias en la Ciudad de México, como lo es el Centro Cultural José Martí. En este lugar, en este lapso de tiempo ha sido la casa de estudio de por menos tres lenguas originarias como  náhuatl, tu’un savi y diixazá. Caso casi extraordinario.

Pero que a inicios de este año se ha tenido que defender este espacio para que continúe esta labor. A pesar de que uno de los maestros ha sido dos veces ganador del Premio Nezahualcóyotl, máximo galardón de poesía en lenguas originarias en nuestro país y, el otro, es matemático de formación académica, traductor de Isaac Newton en su lengua, cantante y parte de la Academia de la Lengua Mexicana. Éste es un ejemplo del nulo reconocimiento a pesar de que las festividades el Año Internacional de las Lenguas Indígenas se aproximan.