Ignacio Ramírez/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 14 de diciembre, 2019, 2019.- Los Habitantes de la región nahua de Aquila viven nuevamente con incertidumbre y  temor por  el retorno de la delincuencia organizada, pero lo más grave es que gente de las comunidades que alguna  vez fue parte de grupos de autodefensa se hay involucrado con el crimen.

Los 465 comuneros de Aquila   pagaron   cuotas a la delincuencia organizada por al menos 40 millones de pesos, entre 2012 y 2015, en calidad de propietarios de las tierras donde está asentada la empresa minera Ternium, que desde hace seis años les entrega importantes regalías por la extracción de más de 10 mil toneladas diarias de hierro.

No obstante, les preocupa que desde hace meses un grupo de criminales ronda nuevamente a esta población nahua de dos mil 500 habitantes. “Los delincuentes llegaron  junto con José Cortés Ramos, quien fue designado presidente del comisariado comunal a propuesta del gobierno federal, a pesar de que estuvo involucrado en el llamado Michoacanazo por presuntos vínculos con la extinta Familia Michoacana, cuando era alcalde de Aquila.”.

El comunero  Antonio Hernández comentó que en junio de 2013, en Aquila se integraron  grupos de autodefensa que lograron ahuyentar al grupo delictivo  Los Caballeros Templarios, encabezados en la región sierra-costa nahua por El LicoEl Tena y Los Guaracheros, quienes luego operaron en Colima.

Los grupos de autodefensa frenaron al crimen organizado en esta región,  como en la comunidad de Ostula, encabezada por Cemeí Verdía, o en la población vecina de Coahuayana donde estuvo al frente el llamado comandante Tetos. Hay que señalar que  en agosto de 2013, a poco más de dos meses de haberse integrado formalmente como guardias comunitarias fueron detenidos por fuerzas federales  45 integrantes del grupo de autodefensa de la cabecera municipal de Aquila, junto con su líder Agustín Villanueva Ramírez.

En la comunidad nahua de San Juan Huizontla, municipio de Aquila, la situación también ha sido complicada, debido que a partir de 2012, unos 30 sujetos armados les dijeron  a las autoridades comunales  que iban a explotar la mina de La Nuez, ubicada en la periferia de su comunidad. Les prometieron que iban a pagar seis dólares por tonelada extraída  y los pagos serían mensuales. Pero solo pagaron dos meses, afirmó el comunero Ignacio Altamira.

Lo mismo que ocurrió en Aquila, al surgir los grupos de autodefensa, los comuneros se sumaron a los grupos civiles de Cemeí y de Agustín Villanueva por lo que los delincuentes  fueron echados de la pequeña comunidad  nahua.

Los Templarios  lograron extenderse  por más de 200 kilómetros de Lázaro Cárdenas a Coahuayana, en los límites con Colima, e incluso abarcaron municipios como Arteaga, Tumbiscatío y Aguililla. No está bien documentado pero se hablaba de  decena de minas de hierro clandestinas en diferentes puntos.

En ocasiones ser dueños de una riqueza natural también se ha convertido en una amenaza para las comunidades originarias, en el caso de por pueblos nahuas de Aquila, ha sido el hierro que les ha dado algunas ganancias, pero han sido más los conflictos, violencia y confrontaciones.