*César Alejandro Méndez Hernández/Noticias y Debate M3

CDMX, 26 de julio, 2019.- El consumo de edulcorantes artificiales  se ha convertido en un tema de deliberación desde hace varios años, pues surgen como una  necesidad de buscar un aditivo que pudiera sustituir el azúcar de los alimentos; basándose en el supuesto de que el uso de estos productos reduce la ingesta de calorías en las personas lo que implica una pérdida de peso, y un mejor control glucémico, con lo que se disminuiría la incidencia de Diabetes Mellitus. Sin embargo, en los últimos años, el tema de los edulcorantes artificiales y su riesgo a la salud se ha debatido ampliamente.

Dentro de los edulcorantes artificiales disponibles en México se encuentra el aspartame, acesulfame potásico, aspartame-acesulfame, sucralosa, sacarina y estevia. Todos estos pueden encontrarse en productos tales como bebidas sin alcohol, dulces, medicamentos, sodas dietéticas, gomas de mascar, gelatinas, etc.

Para determinar la toxicidad sistémica tanto de los edulcorantes, como  de diversos fármacos se realizan ensayos a corto y largo plazo; dichos ensayos permiten identificar los órganos objeto de la toxicidad entre otros factores condicionantes.

Con base a la evidencia recaudada se ha observado que los edulcorantes podrían estar asociados con  diversas alteraciones, principalmente en la microbiota intestinal, en el metabolismo de la glucosa, que se ha vinculado con el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, así como cambios en el consumo de energía y hormonales.

Cabe destacar que dicha evidencia ha sido probada mayormente en animales que en sujetos humanos, y aún la literatura no es tan clara y presenta muchas contradicciones, por lo cual se necesitan más experimentos a largo plazo en humanos, con el objetivo de poder identificar sus efectos en un sistema tan complejo como el cuerpo humano. 

Ahora bien, ¿Qué se puede hacer al respecto?; la mejor opción siempre será cambiar hábitos de alimentación, empezar a disminuir la cantidad de azúcar ingerida en nuestra dieta y no caer en la dependencia de dichos aditivos. Hay varias estrategias que te pueden ayudar a eliminar poco a poco los antojos de azúcar, he aquí la importancia de acudir con un profesional de la salud, en este caso un nutriólogo con la finalidad de promover un cambio en el estilo de vida que sea sostenible a través del tiempo. 

*El autor es nutriólogo egresado de la Universidad Regional del Sureste, actualmente laborando en la Clínica de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria del Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán.  Contacto 9512600896 o al correo nutriologocesarmendez@gmail.com