José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 16 de abril.- La Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) detectó deficiencias en los rubros de atención médica,  insuficiente infraestructura y falta de personal, pocos espacios físicos y materiales para el sano esparcimiento; además de abandono y descuido familiar en perjuicio de las niñas, niños y adolescentes, luego de supervisar  30 de 54 albergues escolares rurales y a las casas escuelas de la Secretaría de Educación de Michoacán,

Los albergues se localizan en algunas comunidades donde atienden a decenas de niños que viven a varios kilómetros de distancia, allí les proporcionan alimento, estudio, recreación y un lugar donde pernoctar. Los fines de semana los padres  recogen a los menores y los vuelven a regresar el lunes.

La evaluación se llevó a cabo en municipios como Ario de Rosales, Arteaga, Carácuaro, Charo, Epitacio Huerta, Jungapeo, Lázaro Cárdenas, Madero, Maravatío, Morelia, Nocupétaro, Paracho, Salvador Escalante, San Juan Nuevo Parangaricutiro, San Lucas, Susupuato, Tacámbaro, Tancítaro, Tiquicheo, Tuzantla, Tzitzio y Zinapécuaro.

Se evaluaron cinco derechos básicos: el derecho a vivir en condiciones de bienestar y a un sano desarrollo; de acceso a una vida libre de violencia y a la integridad personal; a la educación; al descanso y esparcimiento; así como a la seguridad jurídica. En promedio, el 75 por ciento cumple con estos derechos.

La CEDH recomendó restaurar, dar mantenimiento y adecuar todos los espacios de los inmuebles que ocupan los albergues y casas escuela en el estado, ya que el 80 por ciento de los mismos tienen más de 15 años de construidos; capacitar a quienes atienden estos centros para un mejor aprendizaje; “formular protocolos de atención para los casos de violencia escolar, agresiones físicas o psicológicas o de cualquier otra índole, así como establecer lineamientos para el cuidado y debida protección y seguridad integral de los menores bajo el cuidado de la autoridad”.

Además destinar  recursos necesarios a fin de que los albergues escolares rurales y casas-escuela puedan realizar actividades recreativas dentro y fuera de las instituciones, y ofrecer servicios de salud a los menores y sus familias,  ya que muchos de ellos proceden de municipios y comunidades alejadas.

La CEDH dijo que “es urgente evaluar la aplicación de los recursos que les son destinados, de tal manera que para ofrecer este servicio público, debe impedirse cualquier tipo de violencia y abuso hacia las niñas, niños y adolescentes, permitiendo que todas las medidas tendientes al efectivo respeto, goce y ejercicio de sus derechos sean ejecutadas de manera prioritaria”.