Ignacio Ramírez/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 24 de septiembre, 2019- “Jacinto Canek vivía en una choza apartada del camino. Se levantaba con el fresco de la mañana y salía al patio lleno de resplandor de los luceros, del aroma de la tierra y del cantar de los gallos. Se bañaba tras un macizo de plátanos y el agua corría entre las guijas reverdecidas por la humedad y el tiempo. Luego, junto al fogón, se calentaba las manos. Canek labraba tierras ajenas. Con su trotecito siempre igual y siempre cansado, volvía a su choza después de la Oración”.

Ermilo Abreu Gómez, autor de “Las leyendas y consejas del antiguo Yucatán” nació en septiembre de 1894,  falleció en la ciudad de México en julio de 1971. Realizó un importante estudio sobre el Popol Vuh y entre las historias de héroes mayas escribió Canek.

Analistas literarias describen al autor como “una alma generosa y tierna hacia lo indígena. La sobriedad y la gracia en la historia de Canek han hecho una figura inolvidable”. “Es un cuento sencillo y hermoso. Canek era un hombre bondadoso que en la hacienda donde  era esclavo lo atendió y amó  hasta su muerte. Se rebeló por las injusticias del hombre blanco.

Canek dijo: ¿Y para qué quieren ser libres si no saben ser libres? La libertad no es una gracia que se recibe ni derecho que se conquista. Se es libre aunque se carezca de libertad. Los hierros y las cárceles no impiden que un hombre sea libre. La libertad del hombre no es como la libertad de los pájaros que se satisface en la vaivén de una rama, La libertad del hombre está en su conciencia”.