Ernesto Martínez Elorriaga/corresponsal 

Morelia, Mich., 21 de septiembre, 2021.-A un año de que la joven educadora Jessica González Villaseñor desapareció, y cuatro días después fue encontrada muerta con al menos 30 golpes en la cabeza, familiares y amigos se manifestaron en el centro histórico de la capital michoacana, debido a la negación de justicia, porque el presunto responsable de los hechos Diego N., parece estar protegido por las autoridades judiciales. 

Cristo González, hermano de la víctima comentó que la madrugada de este martes colocaron mantas y consignas en algunos puntos de Morelia como en Casa de Gobierno; en el acceso a las instalaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) y del Poder Judicial de la Federación, sin embargo, minutos después fueron retiradas por gente del gobierno. 

Verónica Villaseñor, madre de Jessica, declaró que los únicos derechos que se han respetado son los del procesado, Diego N., novio de la víctima. Días después del asesinato, apuntó, la Fiscalía General del Estado encontró pruebas suficientes para probar que Diego fue el homicida de la joven de 19 años de edad. 

 Incluso Diego huyó luego de cometer el homicidio y de que fueran localizados los restos de Jessica cuatro días después en un predio en la zona boscosa del sur de Morelia. El 30 de septiembre de 2020, el presunto homicida fue detenido, quien es parte de una familia adinerada y con nexos políticos.  

Está probado, dijo verónica Villaseñor, que hubo personas implicadas como Hanna Suárez (amiga del presunto homicida), quien declaró que fue amenazada por Diego y tuvo que acompañarlo a lavar el auto y esconder una chaqueta y un hacha luego de cometer el crimen. 

Enfatizó que los abogados de Diego han recurrido a una serie de medidas legaloides para que su cliente no sea culpado de feminicidio y para intentar reducir al máximo la condena, y lo más grave es que el proceso penal fue suspendido por tiempo indefinido, a decir de la Fiscalía de Michoacán. “Nos han pisoteado y lo siguen haciendo después de que mi hija murió, ha pasado un año y el responsable sigue protegido por las autoridades judiciales que no han dictado la sentencia, y mi hija solo se ha convertido en una carpeta de investigación que pretenden archivar”, declaró a medios locales la madre de Jessica. (Nota publicada en La Jornada)