Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

Miss Edi Toriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 18 de enero, 2019.- El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que se revisarán los créditos del Infonavit, debido a que hay muchas quejas de personas que “pagan y pagan y nunca tienen sus escrituras”; de lograrse, sería muy positivo para atender los reclamos, pero sobre todo para que haya claridad en lo que en realidad ocurre en torno a ese tipo de créditos para vivienda.

En esencia, la idea al haber sido creado el Infonavit, en 1972, era muy buena, al integrar un fondo con el cinco por ciento del salario de los trabajadores, para que éstos pudieran acceder a un crédito que les permitiera comprar una casa, sobre todo tomando en cuenta que muchos de ellos no tendrían acceso a los préstamos de instituciones bancarias.

Sin embargo, no ha habido suficiente claridad en la forma como se manejan los recursos, de modo que muchos de los beneficiarios desconocen las reglas de operación, y cuando acceden a los créditos, se quedan con la impresión de que les siguen descontando de su salario y que nunca terminan de pagar, como lo dijo el Presidente.

Para otros, les queda la imagen de que su casa de interés social, por lo regular muy pequeñas y en zonas apartadas de los centros urbanos, les salen más caras que si hubieran adquirido una vivienda en las zonas más exclusivas de la ciudad.

Todo esto aunado a las irregularidades que una gran cantidad de derechohabientes han enfrentado, en el sentido de que sus respectivos patrones les siguen aplicando los descuentos, pero el recurso no llega al Infonavit; así es como muchos han perdido sus casas.

Así que es una buena noticia que el gobierno de México haga una revisión de lo que sucede con esta entidad, para dar certeza a quienes realizan sus aportaciones  y que en todo caso se apliquen medidas a los patrones incumplidos.

Pero también sería bueno que se revisaran los esquemas de construcción de las viviendas, ya que muchas de ellas están mal construidas y son de dimensiones ínfimamente pequeñas, prácticamente inhabitables; de hacerse, seguramente saldrán a relucir actos de corrupción entre la dependencia y las empresas constructoras; irregularidades en los métodos para otorgar los créditos y en las formas de pago, y muchas situaciones más. Esperemos.