Salvador Jara Guerrero/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 5 de septiembre, 2019.- Los partidos son organizaciones que pretenden representar los intereses ciudadanos de los distintos grupos o sectores sociales. No sólo se trata de reivindicaciones inmediatas sino de propuestas de país a largo plazo. Por ello, los partidos tienen plataformas de principios ideológicos que les sirven como guía para la elaboración de sus planes y programas más inmediatos.

Una de las funciones fundamentales de un partido político es ofrecer una visión a largo plazo política, económica y social, y con base en esta, plantear las reivindicaciones de los grupos que pretende representar o representa, y adicionar la demanda social de estos, mostrando la coherencia entre la visión de largo plazo y las acciones inmediatas que responden a los reclamos ciudadanos cuyos votos busca obtener.

Pero más allá de los tiempos electorales, los partidos son una garantía para mantener la necesaria diversidad y el enriquecimiento de las ideas. Son también los contrapesos que obligan al poder a repensar, su sentido crítico debe obligar al estado a ser prudente y tolerante. Y siendo oposición, no dejan de representar a importantes sectores de la población, sistematizando sus demandas y aspiraciones. Los partidos actúan a la vez como intermediarios entre la sociedad y el estado, y lejos de ser enemigos entre sí, se deben observar cómo alternativas distintas y, frecuentemente, complementarias. Es imposible que un grupo tenga toda la razón y menos aún todo el tiempo. Ningún partido, ningún grupo social y ningún ciudadano querrían la ruina para México, pero cada uno tiene visiones y propuestas de caminos diferentes y, por tanto, propuestas y perfiles distintos para quienes deben ocupar los puestos del poder político.

A la diversidad cultural y social corresponde la pluralidad de proyectos y propósitos. Pero ningún grupo social, ya sea que se agrupe por su raza, por su ideología política, por la edad de sus integrantes, por su religión, por el género o incluso por su preferencia sexual, es un grupo cerrado; siempre comparte parcialmente sus aspiraciones con otros grupos y en esa medida la afinidad política puede ampliarse y se conforman agrupaciones más numerosas e incluyentes que bien pueden dar lugar a la conformación de un partido político.

La competencia por los puestos de poder es una lucha de proyectos y de reivindicaciones, de modelos de país, de relaciones entre los diferentes grupos sociales, de modelos de familia y al final del modelo de ciudadano mexicano que deseamos.

Al representar diferentes opciones de país, y diversas propuestas de acciones estratégicas y tácticas, los partidos políticos promueven la reflexión y la participación ciudadana, contribuyen a la vida democrática y a la integración nacional.

El PRI ha sido un partido cuya base social fue enorme, millones de ciudadanos se vieron representados por este partido durante mucho tiempo porque el modelo de país que proponía y las reivindicaciones por las que luchaba representaban a un gran número de ciudadanos. El enorme desprestigio que sufrió en los últimos años, la ausencia de una plataforma ideológica en la que se vieran reflejadas las aspiraciones de los mexicanos, la carencia de liderazgos y, sin lugar a duda, su envejecimiento, dieron lugar a la debacle casi anunciada de las últimas elecciones.

El hecho evidente es que prácticamente no hay partido, su base ciudadana, es decir, los ciudadanos que se sienten representados por este organismo político son muy pocos, estimados a través de los últimos resultados electorales. La plataforma política e ideológica que otrora fue fortaleza de una agrupación caracterizada por la ausencia de dogmatismo y por su habilidad para adaptarse a los nuevos tiempos, hoy no existe. Su criticidad y contrapeso frente a amenazas totalitarias dentro y fuera de México que le dieron un liderazgo internacional o tampoco son visibles.

Esta crisis no es sólo del PRI como sabemos, pero sí es una oportunidad para preguntarnos dentro del partido ¿a quién representa o quiere representar el PRI?, ¿Qué país desea construir? ¿Qué ciudadanos desea formar? ¿Qué propone para formar ese país y ese ciudadano? Una vez hecho esto habrá que sumar apoyos y militantes, enriquecer el proyecto, fortalecer y construir liderazgos, pelear elecciones y ganarlas.