Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 27 de junio, 2020.- A dos años de que fue electo el presidente Andrés Manuel López Obrador (1 de julio de 2018), como nunca los grupos políticos adversarios se le han ido a la yugular. Lo más irónico, según una encuesta en redes sociales publicada hoy en el diario La Jornada, el 91 por ciento asegura que sí volvería a votar por él.

La mayoría de los medios de información masiva no ha podido dañar en nada la figura presidencial. Incluso muestran su debilidad cada vez que salen a las calles. Este viernes 26 de junio, durante su visita a Morelia, no más de 50 personas salieron a las calles para pedir su renuncia y criticar su administración.

Obrador tiene cualidades como ningún otro presidente de la época contemporánea: es una persona honesta con mucho sentido humanista; consecuente a su ideología política; solidario con los grupos sociales más desprotegidos y se ha mantenido en la lucha contra la corrupción y la defensa de la riqueza de los mexicanos.

Hay errores y deficiencias, muchos de ellos provocados por la herencia que dejaron los últimos gobiernos que definitivamente se dedicaron a saquear al país. El problema de seguridad es tan complejo que se requiere de una detallada limpieza de las instituciones de seguridad y de una estrategia de inteligencia que podría llevar años en integrarse.

Hay que resaltar que los programas sociales contra la pobreza hay ayudado mucho en tiempos de pandemia, de lo contrario la situación tendría mayores consecuencias. Los adversarios políticos tienen todo el derecho de ser críticos, y a pesar del dinero invertido y de los recursos con los que cuentan no han podido dañar la imagen del Presidente en casi dos años. Los ataques continúan y como en la pandemia no sabemos cuándo terminarán ni los daños que traerán consigo.