José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 14 de febrero, 2019.- Ha transcurrido un lustro y el problema del crimen organizado sigue prevaleciendo. Dicen que Michoacán ya no está entre las primera 17 prioridades, no lo creo, porque simple y sencillamente la región de Tierra Caliente, entre otras, sigue siendo un polvorín.

Son más de mil 200 personas que son asesinadas al año; 130 mujeres ultimadas en 2018; los secuestros son el pan de cada día, aunque muchos no se denuncian. La gente si pagando cuotas o piso.

En febrero de 2013 en la cabecera municipal de Tepalcatepec y en la tenencia de La Ruana, municipio de Buenavista Tomatlán más de 800 ciudadanos se levantaron en armas en contra del cártel de Los Caballeros Templarios. Curiosamente las fuerzas federales no los detuvieron, por el contrario, parecían proteger a este grupos.

El líder del grupo de autodefensas de La Ruana, Hipólito Mora declaró ante diferentes medios informativos que a él se le ocurrió la idea de crear guardias comunitarias ante los abusos cometidos por el crimen organizado, como cobro de cuotas, secuestros, homicidios y violaciones.

Sin embargo, los primeros días del levantamiento el vocero en La Ruana, no era Hipólito sino un templario infiltrado conocido como El Lince. Mientras que en Tepalcatepec encabezaba al grupo de comunitarios Juan José Farías, El Abuelo quien estuvo preso en 2009 por presuntos nexos con la delincuencia. Fue acusado por testigos protegidos que decían que era parte del cártel de Los Valencia y  la gente de la región lo identificaba como parte del grupo delictivo Nueva Generación, no obstante salió absuelto meses después.

José Manuel Mireles se convirtió en vocero del grupo de autodefensas de Tepalcatepec e Hipólito Mora jefe principal en La Ruana. “Vienen seguido mandos del gobierno (policías federales y militares) se me acercan, platicamos un rato y luego se van”, comentó Hipólito.

En Coalcomán, con la anuencia del alcalde Rafael García Zamora surgió otra autodefensa el 16 de mayo de 2013 y 15 días después apareció un grupo armado en Chinicuila, con el mismo distintivo de las otras policías comunitarias; playera blanca con el grabado de policía comunitaria y del nombre del municipio, algunos encapuchados y armados con  rifles y pistolas, la mayoría de tipo muy casero.

En julio de 2013 reapareció la policía comunitaria  nahua de Aquila, que sólo se había dejado ver en la sierra, después tomaron el control de las oficinas de seguridad pública. Mientras que en Los Reyes surgió una guardia comunitaria purépecha. Al parecer de manera independiente de los grupo de Tierra Caliente.

Comenzaron a brotar grupos armados. Parecía que contaban con la simpatía gubernamental. No obstante desde marzo de 2013 comenzó el arresto de grupos de autodefensas. En Buenavista fueron detenidos los primeros 47 por la portación de armas de uso exclusivo del ejército. En total fueron más de 600 detenidos hasta 2014.

En esta lucha Hipólito Mora estuvo preso en dos ocasiones, perdió a su hijo y recientemente secuestraron a un sobrino.  Para él la situación en la región de Buenavista la situación ha empeorado en los últimos años; vive bajo amenaza y el pueblo en general se vino abajo luego de que integrantes del crimen organizado se filtraron en grupos de autodefensas y en la misma policía estatal.